Aunque parezca obvio, comencemos por definir que es una Relación, es el trato o unión que existe entre dos o más personas o entidades. Este trato, unión, puede basarse en emociones y sentimientos, cono el amor, el gusto artístico, el interés por los negocios, por las actividades sociales, las interacciones, formas colaborativas en el hogar y muchos otros.
Este tipo de relaciones se constituyen en la base de la vida en la sociedad y cómo podemos apreciar se producen en diferentes ámbitos, en la familia, con los amigos, en el trabajo, en los clubes sociales, deportivos, siempre y cuando las personas involucradas se comuniquen de forma constante. Pueden producirse en diferentes niveles de profundidad y pueden incluso estar reguladas por la ley, por convención o por la costumbre.
¿Por qué son importantes?
El manejo de las relaciones interpersonales se constituye en la base de la personalidad humana y un elemento ineludible en nuestra vida, porque los que vivimos en sociedad hemos decidido hacerlo, a menos que alguien haya decidido vivir en una isla sólo, sin compañía, lo cual es altamente improbable. Pueden ser la fuente de muchas satisfacciones, pero también de sufrimientos. Por esta razón sabemos que hay relaciones sanas y otras que no lo son.
Estas, pueden ser, profundas o superficiales, sanas o conflictivas, con una persona o con un grupo. Para llevarlas adecuadamente se requieren destrezas sociales, que se determinan a lo largo de nuestra infancia y juventud. Suelen ser un reflejo de nuestra vida social y emocional.
Algunas relaciones interpersonales conocidas por todos, el amor en su variada gama de vínculos, desde los filiales hasta los eróticos. También la amistad, las relaciones laborales. Siempre que existan dos personas interactuando allí hay un vínculo interpersonal.
En una relación, hay un factor esencial que es la comunicación, que nos la otorga la capacidad para el intercambio efectivo de información. Ella puede transformar los tipos de relaciones, de superficiales a profundas, de sanas a conflictivas o viceversa. Para que la comunicación pueda darse las personas deben compartir un espacio físico, de tal forma que se vean obligados a emitir mensajes y a recibirlos para organizar su convivencia.
Recordemos que una parte de la comunicación es la verbal, cuyo protagonista es el lenguaje, también existe la comunicación no verbal, que generalmente se produce en forma automática o sintomática, a través de expresiones corporales y gestos. Cuando se dice que una persona tiene relaciones interpersonales malas, seguramente el problema se centra en su habilidad para comunicarse.
Para que existan relaciones sanas deben existir tres elementos, una comunicación sana, el respeto mutuo y la confianza. Conectarte con una persona o personas en forma sentimental, emocional y física puede ser muy bueno, pero para construir una buena relación se requiere trabajo.
Ninguna relación es perfecta todo el tiempo, pero en una relación sana los involucrados se sienten bien, la mayor parte del tiempo. Se requiere trabajo y que estén dispuestos a hacer el esfuerzo. Sin embargo, para que una relación sea sana quien tiene que estar bien eres tú. Que seas capaz de reconocer cuando te equivocas, que seas capaz de perdonar y pedir perdón, que se traduce en honestidad, que se comuniquen con respeto y abiertamente sobre los temas que les atañen, como el sexo en el caso de una pareja, sin prejuicios, con la firme decisión de mantener esa relación sana.
¿Cómo saber si estás manteniendo una relación sana? Evalúa esporádicamente si te sientes bien en esa relación, puedes responderte preguntas como:
¿Te escuchan y respetan tus ideas?, ¿te sientes cómodo cuando dices algo que te molesta, sientes que valoran tus logros y tu valoras los del otro?, ¿disfrutas el tiempo que pasas con la otra persona(s)?, si tus respuestas son afirmativas, debes tener una relación sana. Si dudas en algunas evalúa tu relación podría ser una relación enfermiza.
Busca cultivar relaciones sanas, tu vida será placentera y podrás en paz alcanzar los frutos que deseas sin obstáculos dolorosos, como una mala relación.
Algunos consejos para tener relaciones sanas,
1. Quiérete, una persona satisfecha de sí misma, puede cultivar relaciones sanas con quien quiera.
2. Sé un buen comunicador. Habla siempre lo que te molesta con el respeto que la otra persona merece y por supuesto también decir cuando algo te hace feliz.
3. Se honesto, la honestidad es un valor que las personas que generan confianza poseen y ser sincero en lo que comunicas te ayudará en tener una adecuada relación.
4. Dale espacio a la otra persona. Es bueno que se respeten mutuamente, y le des espacio para tener otros intereses y amigos.
5. Permítanse estar en desacuerdo, no siempre dos personas piensan igual, y no está mal que así sea, recuerden que todos somos diferentes.
6. Hablen los temas que los involucran de forma abierta, como del sexo, por ejemplo.
7. Cuiden su salud sexual, en el caso que sea tu pareja, hablen los temas que les permitirán tener una protección ante enfermedades o embarazos no deseados.
Recuerda que una relación sana existe si las partes hacen el esfuerzo por impedir que se produzca el maltrato físico o emocional, faltas de respeto, comportamientos abusivos, controladores y algunas veces humillantes. En ella habrá momentos buenos y malos, el aprendizaje será contante en el conocimiento del otro y también en la aceptación de ese otro ser al que has decidido amar.

