¿Alguna vez le has guardado rencor a alguien? ¿Cómo sabes que lo que sientes es rencor? ¿Qué es el rencor? Es el resentimiento que persiste en el tiempo. La persona que evidencia rencor hacia otra suele ser calificada como rencorosa. … -Darse cuenta que teniendo rencor sólo se sufre y se está provocando un dolor a sí mismo. Cuando algo te daña, debes eliminarlo.
Al experimentar rencor, el sujeto aún no ha perdonado a aquel que le provocó el disgusto o la irritación. De este modo, cada vez que aparezca algo que lo lleve a pensar en la situación que motivó su enojo, sentirá rencor y actuará en consecuencia. Ese sentimiento puede hacerte daño física y mentalmente, porque cada vez que lo recuerdas, se generan sustancias que son perjudiciales para tu salud.
El rencor se considera que es un sentimiento poco saludable para quien lo siente en su interior, pues le puede llevar al odio, a querer vengarse y a hacer que toda su vida gire en torno a ese sentimiento. Por eso, se aconseja que lo que se debe hacer ante esa situación es intentar acabar con el mismo.
La persona a la que le guardas rencor, ni se entera, mientras que para ti significa un peligro inminente. Y si para colmo ese rencor es hacia tu padre o tu madre, personas a las que quieres, esa contradicción hará que inconscientemente te auto castigues, y puedes llegar a provocarte una enfermedad de las llamadas incurables como el cáncer. Existe una fábula que ejemplifica muy bien lo que es el rencor y cómo lo vive una persona:
Dos hombres habían compartido injustamente una celda en prisión durante varios años, soportando todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez en libertad, se encontraron años después. Uno de ellos preguntó al otro:
– ¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros?
– No, gracias a Dios ya lo olvidé todo – contestó – ¿Y tú?
– Yo continúo odiandolos con todas mis fuerzas – respondió el otro.
Su amigo lo miró unos instantes, luego dijo:
– Lo siento por ti. Si eso es así, significa que aún te tienen preso.
Como hemos podido ver en la fábula, el rencor termina convirtiéndose en una cárcel. Pero no una impuesta por los demás, sino por nosotros mismos. Este sentimiento de odio profundo no te permite avanzar, pues continuas arrastrando todo aquello que está en el pasado y que ahí se debería quedar.
Es posible eliminar el rencor, ese sentimiento se produce luego que tu, al hablarte, a través de tus pensamientos, te cuentas una historia que te hace daño, en la que tu eres quien saca las conclusiones, nadie más. Puede que el daño haya sido real, maltrato físico, por ejemplo, pero en la mayoría de las ocasiones, hemos creado una película de terror alrededor de ese ser que nos hizo tanto daño.
Probablemente, esa persona esté siendo golpeada por otras películas, que, como tú, también creó, o que sucedieron y repite patrones aprendidos, o más aún, no podía darte lo que tú deseabas, porque ella nunca lo recibió, no sabe que existe.
Uno de los elementos que siempre entra en juego es el amor, nadie puede dar lo que no tiene y si alguna persona recibió maltratos de los seres que debían amarlo, jamás podrá dar amor, a menos que sane sus heridas y decida aprender a dar amor.
El proceso para liberarte del rencor y sus consecuencias es el perdón, no hay otro camino. Significa sanar el dolor, que se logra al comprender y aceptar a ese ser que tanto dolor te causó. Te preguntarás, cómo voy aceptar a alguien que me hizo lo que me hizo esta persona, esa persona existe y seguirá existiendo a menos que Dios decida que llegó su hora, mientras tanto, continuará viviendo con lo que tiene. ¡Qué puede cambiar! sí, pero solo si esa persona lo decide. No depende de ti.
Lo que sí depende de ti, es lo que tu sientes respecto a esa persona, acéptala, es un ser que vive, respira y padece. Tu has comprendido su historia, tal vez fue maltratado como lo hizo contigo. Es un proceso que debe darse no sólo en tu mente, también en tu corazón. Al comprender y aceptar, no significa volver a las condiciones en las que esa persona te daño, no, significa que tu vas a utilizar un jabón para limpiar la herida, esa persona es digna de compasión.
Este jabón es el perdón. Al perdonar significa que tu herida está sana. No más pensamientos de dolor, no más emociones negativas que te afectan, sentirás como si te hubiesen quitado un bloque pesado de encima.
No te enfermaras al menos por esa emoción. Este proceso debe constituirse en una práctica constante en la vida de todos los seres humanos, eliminar rencores diariamente, límpiate y se feliz.
“Madurar es aprender a querer bonito, extrañar en silencio, recordar sin rencores y olvidar despacito”.
Frida Kahlo

